Si ya sabes para qué sirve el masaje perineal, cuándo empezar y qué dice la evidencia científica, este artículo es tu guía práctica completa. Te explicamos exactamente cómo prepararte, qué lubricante usar, la técnica paso a paso y qué sensaciones son normales y cuáles no.
Si todavía tienes dudas sobre si es adecuado en tu caso o quieres entender mejor los beneficios antes de empezar, léelo primero en: 👉 Masaje perineal: qué es, cuándo empezar y qué dice la ciencia
CÓMO HACER EL MASAJE PERINEAL PASO A PASO
> Antes de empezar
- Vacía la vejiga por tu comodidad.
- Lávate las manos y asegúrate de tener las uñas cortas, limpias sin padrastros. Tanto si te lo realizas a tí misma, como si lo hace tu pareja, podéis usar guantes si lo preferís.
- Puedes hacer el masaje después de una ducha templada o colocar algo ligeramente caliente (saco de semillas, manta eléctrica) en la zona perineal y glútea unos minutos antes. Esto ablanda los tejidos y lo hace más fácil
- Colócate en una postura lo más cómoda posible. Si lo vas a hacer tú misma, puedes probar: con las piernas abiertas sobre la cama, en el bidé, en cuclillas apoyada en la pared con cojines, o con un pie sobre el WC (de esta manera masajearás primero un lado y luego, subiendo el pie contrario, el otro lado). Si lo va a realizar tu pareja, puedes colocarte sobre el borde del sofá o la cama y tu pareja en el suelo.
- Puedes usar si te apetece un espejo las primeras sesiones para familiarizarte con la zona
> El lubricante
El aceite de rosa mosqueta al 100% sigue siendo la opción más recomendada, ya que es rico en ácidos grasos esenciales y tiene propiedades regeneradoras sobre el tejido. Pero puesdes usar cualquier aceite vegetal puro, sin perfumes: aceite de almendras dulces, aceite de germen de trigo, aceite de oliva, de onagra o un lubricante vaginal de base acuosa disponible en farmacias.
Cualquiera que sea por el que te decantes, recomiendo que sea un frasco nuevo para evitar que el aceite esté rancio o que se hayan podido acumular bacterias por falta de uso o por manipulación de la boquilla.
> Técnica paso a paso
Paso 1. Calentamiento externo.
Lubrica los dedos con unas gotitas de aceite. Da unos pases deslizando un dedo horizontalmente sobre la parte muscular del periné que está situada entre la vagina y el ano. Hazlo hacia un lado y hacia el otro presionando a la vez suavemente. Puedes hacer también una presión sostenida con los dedos indice y corazon, justo en la parte central de esa región. Sostenla unos 30 segundos.
Si tienes un vibrador, aquí puede ser muy útil ya que la vibración usada en la forma contínua y monótona, aumentará rapidamente el flujo de sangre en la zona, e inducirá a una relajación del tejido que es lo que buscamos.
Al acabar el paso 1, lávate las manos o cambia de guantes para evitar la rara pero posible transmisión de bacterias de la zona de la piel externa a la parte interna.
Paso 2. Ablandar la entrada vaginal.
¿Quién lo hace? Si lo haces tú misma, utilizarás los pulgares. Si lo hace tu pareja, usará primero el dedo índice, y cuando notéis que es fácil, introducirá a la vez el dedo índice y corazón.
Presiona comenzando suavemente en tres direcciones: en dirección al ano, en diagonal hacia abajo y hacia tu derecha y luego hacia abajo y hacia el otro lado. Mantén una presión firme pero sin notar dolor y sostenla 10 segundos en cada uno de los tres puntos. Repite lo mismo unas 5 veces. Notarás que el tejido se vuelve más blando poco a poco y que puedes ir un poquito más allá en el estiramiento cada vez. Si no es así y notas algo de irritación, para y pruébalo de la misma manera otro día.
Paso 3. Estiramiento más intenso.
Cuando llegues a este punto, ya estarás a pocas semanas de tu fecha estimada de parto. Tu periné se encontratrá mucho más elástico gracias al aumento de la relaxina y al trabajo previo de preparación del tejido que venís haciendo desde hace días. En este momento, con un ratito de la relajación previa que te he explicado en el paso 2, verás como es sencillo que tu pareja introduzca un dedo índice a cada lado del borde inferior de tu vagina, o incluso índice y corazón a cada lado. Si lo haces tú misma, introducirás sin dificultad ni molestia ambos pulgares.
El movimiento que haréis ahora es: presión sueve pero firme y sin dolor hacia el ano, y acto seguido y sin perder el empuje, desplazad los dedos en direcciones opuestas hacia los laterales. Mantén 10 segundos y relaja la presión. Repite entre 5/10 veces.
En esta maniobra ya sí que notarás una sensación de estiramiento intenso, pero debe seguir siendo no dolorosa.
> Lo que debes sentir y lo que no
El masaje perineal no debe provocar dolor. Sí es normal notar el estiramiento de los tejidos y una sensación de presión más o menos intensa. Durante la primera semana puede resultar más incómodo. Es normal, los tejidos aún no están acostumbrados. Si al principio lo notas muy molesto, reduce la presión y la duración y ve aumentándola poco a poco. En las semanas siguientes, la sensación de estiramiento se vuelve mucho más tolerable. En el paso 3 podrás reconocer una sensación que asemeja ligeramente a la presión que ejercerá la cabeza de tu bebé en el expulsivo.
¿QUIERES APRENDER A HACERLO BIEN CON AYUDA PROFESIONAL?
En Fisioterapia Serenyal, sabemos por vuestros testimonios que aunque os enseñen maravillosamente el masaje perineal en la preparación al parto o leáis artículos como este o veáis vídeos en Internet, llegada la hora de la verdad al intentarlo en casa os surgen muchas dudas: ¿estoy presionando lo suficiente?, ¿es normal que me moleste así?, me es imposible relajarme haciéndomelo a mi misma, mi pareja y yo discutimos cuando hacemos el masaje perineal, ¿lo estaremos haciendo bien? y multitud de cuestiones más.
Por ello creo que la mejor manera de aprender a hacer el masaje perineal y sentiros seguros y cómodos realizándolo si es que es vuestro deseo, es aprendiéndolo viéndolo y notando las sensaciones in situ. Por esta razón os ofrecemos una sesión de fisioterapia para aprender el masaje perineal en nuestra clínica de Fisioterapia en el Barrio del Pilar a la que podéis, y recomendamos, acudir tu pareja y tú.
Aprovecharemos a realizar una valoración del estado de tu suelo pélvico, de la calidad de su contracción y relajación, de su tono muscular y te indicaremos según esta valoración si la evolución en tu masaje perineal en casa será más o menos rápida.
Clínica en Barrio del Pilar · Madrid C/ Ginzo de Limia 39, 1º3
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE EL MASAJE PERINEAL EN CASA
¿Cuánto tiempo debo dedicar a cada sesión?
Entre 5 y 10 minutos, 2-3 veces por semana. No es necesario hacerlo a diario. Siempre recomiendo: plantéate como objetivo hacerlo en días alternos. Surgirán días en los que sea complicado cumplirlo y te lo saltes, pero lo más seguro es que así mantengas la frecuencia ideal.
¿A partir de cuántas semanas empiezo?
Como comento en el post:👉 Masaje perineal: qué es, cuándo empezar y qué dice la ciencia , recomiendo hacer una auto exploración como mínimo o, si quieres, una revisión del suelo pélvico con nosotras entre las semanas 25/30 para detectar posibles alteraciones con tiempo. Pero si todo está bien, empieza a realizar el masaje perineal en casa a partir de la semana 34. La elasticidad de los tejidos es mayor en las últimas semanas del embarazo.
¿Puedo hacerlo yo sola o necesito que lo haga mi pareja?
¿Qué hago si el masaje perineal me duele mucho desde el principio?
Un leve escozor, presión o sensación de estiramiento es normal, especialmente las primeras sesiones. Pero si desde el primer contacto notas un dolor tipo herida abierta o escozor intenso en la entrada vaginal, no insistas. Ese dolor es una señal de que puede haber tensión o sensibilidad elevada en la mucosa vaginal que conviene valorar antes de continuar. En estos casos, lo más recomendable es acudir a una fisioterapeuta de suelo pélvico para una valoración previa, cuanto antes mejor, porque trabajar con tiempo es mucho más efectivo que intentar resolverlo en las últimas semanas del embarazo.
