Problemas reumatológicos y traumatológicos

Hay dolores que el médico ya ha diagnosticado, pero con los que nadie te ha dicho exactamente qué puedes hacer. Te dicen que tienes artrosis, artritis o fibromialgia, que hay que «convivir con ello», y te quedas sin una respuesta clara sobre cómo mejorar tu día a día.

La fisioterapia no cura estas enfermedades, pero sí puede reducir el dolor, recuperar movilidad y darte herramientas concretas para manejarlo. Llevamos más de 20 años tratando este tipo de patologías, tanto enfermedades reumáticas como lesiones traumáticas y recuperaciones postquirúrgicas. Si tienes un diagnóstico y no sabes cómo avanzar, aquí podemos ayudarte.

Qué patologías tratamos en Fisioterapia Serenyal

En Serenyal atendemos dos grandes grupos de patologías que, aunque tienen orígenes distintos, comparten algo: afectan a cómo te mueves y a cómo te sientes cada día.

Los problemas reumatológicos

El «reumá» es un término que agrupa enfermedades muy distintas entre sí. Lo que tienen en común es que afectan a las articulaciones, los músculos y los tejidos que los rodean, generando dolor, rigidez, inflamación y limitación del movimiento.

Las que tratamos con mayor frecuencia son:

> Artrosis.  El desgaste del cartílago articular (especialmente artrosis de rodilla, cadera, columna y manos) es la enfermedad reumática más común en España. El dolor varía con el movimiento (a veces mejora, y otras empeora) y con los cambios de temperatura. La fisioterapia ayuda a reducir la carga sobre la articulación, recuperar movilidad y ralentizar el deterioro funcional.

> Artritis reumatoide.  Enfermedad autoinmune que provoca inflamación persistente en las articulaciones. Requiere un enfoque cuidadoso según la fase: en los brotes agudos, el objetivo es aliviar el dolor y controlar la inflamación; en las fases estables, recuperar movilidad y mantener la función.

> Fibromialgia.  Dolor crónico difuso, fatiga y sensibilidad generalizada que a menudo se infradiagnostica, se trata mal e incluso se duda de que el diagnóstico sea acertado con bastante frecuencia en la actualidad. La terapia manual suave, el ejercicio terapéutico progresivo y las técnicas de regulación del sistema nervioso han demostrado mejorar significativamente la calidad de vida.

> Capsúlitis retráctil del hombro.  Conocida como «hombro congelado». La cápsula articular se contrae y la movilidad se pierde progresivamente. Con tratamiento adecuado se puede recuperar prácticamente toda la amplitud de movimiento.

> Otras patologías reumáticas.  Espondilitis anquilosante, gota, lupus, polimialgia reumática y otras enfermedades que cursan con dolor articular crónico.

Los problemas traumatológicos y rehabilitación postquirúrgica

Son aquellos producidos por algún tipo de trauma o esfuerzo sobre el aparato locomotor: fracturas, esguinces, roturas musculares, luxaciones, bursitis o tendinopatías (tendinitis/tendinosis). También incluimos en este grupo la rehabilitación tras cirugía, que merece una mención especial.

> Recuperación tras prótesis de rodilla o cadera.  La cirugía reemplaza la articulación dañada, pero es la rehabilitación la que enseña al cuerpo a usarla. Trabajamos la movilidad, la fuerza muscular, la marcha y el equilibrio desde las primeras semanas, para que puedas volver a caminar con normalidad lo antes posible.

> Fracturas y cirugía de osteointesis.  La inmovilización tras una fractura (con escayola, tornillos o placas) genera rigidez, pérdida de fuerza y alteraciones en la función. La fisioterapia recupera estas limitaciones de forma progresiva y segura.

> Hernia discal y cirugía de columna.  Tanto si estás en tratamiento conservador como si ya has pasado por cirugía, la fisioterapia es parte fundamental del proceso. Trabajamos la movilidad de la columna, la musculatura estabilizadora y te enseñamos a proteger tu espalda en las actividades del día a día.

> Otras lesiones del aparato locomotor.  Bursitis, tendinitis, luxaciones y cualquier otra lesión que afecte a músculos, tendones, ligamentos, bolsas serosas o articulaciones.

Cómo enfocamos el tratamiento

Estas patologías no funcionan igual en todo el mundo, y el tratamiento no puede ser el mismo para una persona en un brote agudo de artritis que para alguien en la fase estable de una artrosis de rodilla. Por eso empezamos siempre por entender bien tu situación concreta.

En la primera sesión hacemos una valoración completa: te preguntamos cómo es el dolor, cuándo empeora, qué te limita más en el día a día y exploramos la zona afectada. Con eso diseñamos un plan de tratamiento realista, con objetivos concretos y un número estimado de sesiones.

Las técnicas que utilizamos con mayor frecuencia en estas patologías

 

  • Terapia manual.  Movilizaciones articulares suaves, técnicas miofasciales, masaje terapéutico y tratamiento manual (e instrumental de la cicatriz si es que existe). Es la base del tratamiento, especialmente en fases agudas donde hay que trabajar con mucho cuidado.
  • Ejercicio terapéutico.  Probablemente la herramienta más potente a largo plazo. Ejercicios de fortalecimiento, movilidad y propiocepción adaptados a tu capacidad real, no a protocolos. El objetivo es que puedas mantenerte activo de forma sostenida.
  • Radiofrecuencia.  Muy eficaz en el dolor articular crónico y en la recuperación de tejidos tras cirugía. Activa la regeneración tisular y reduce la inflamación en profundidad sin efectos secundarios.
  • Electroterapia.  Corrientes analgésicas, ultrasonidos y diatermia para el control del dolor y la reducción del edema, especialmente útiles en fases agudas o postoperatorias.
  • Drenaje linfático manual.  En recuperaciones postquirúrgicas y traumatismos en fase aguda, ayuda a reducir el edema y la inflamación de forma significativa, mejorando el dolor y proporcionando un ambiente biológico adecuado que favorece la reparación de los tejidos.
  • Educación y autogestión.  En enfermedades crónicas como la artrosis o la fibromialgia, saber cómo moverte, qué actividades protegen tus articulaciones y cómo gestionar los brotes es tan importante como las sesiones en clínica.

Recuperación tras prótesis de rodilla o cadera

La cirugía coloca la prótesis, pero la recuperación depende casi por completo de cómo se trabaje después. Es algo que los traumatólogos explican poco y los pacientes descubren cuando ya están en casa sin saber muy bien qué hacer.

Qué ocurre en las primeras semanas

Al principio puede haber bastante dolor, inflamación y una rigidez que puede asustar. Es normal. Las primeras sesiones de fisioterapia se centran en bajar esa inflamación, cuidar la cicatriz y recuperar poco a poco la movilidad de la articulación. Sin forzar, pero sin perder tiempo.

El papel del ejercicio en casa

El trabajo entre sesiones es igual de importante que el tratamiento en clínica. Te damos una pauta de ejercicios que puedes hacer en casa desde el principio (sencillos, seguros y adaptados a la fase en que estás) porque la recuperación de la fuerza y la movilidad depende mucho de la constancia diaria, no solo de las sesiones en la Clínica.

¿Cuánto tiempo lleva recuperarse?

Depende mucho de la persona, de su estado previo a la cirugía y de cómo trabaje después. En general, la recuperación de una prótesis de rodilla o cadera suele extenderse entre dos y seis meses. Caminar sin muletas suele lograrse entre la tercera y cuarta semana cuando el dolor está controlado y la marcha es estable. Volver a las actividades cotidianas habituales, en torno a los dos o tres meses. Pero esto no es una ciencia exacta y las estimaciones temporales pueden no ajustarse a tu realidad: en Fisioterapia Serenyal estamos también para acompañarte en el proceso y aconsejarte si detectamos algo que se sale de lo habitual, para que contactes con tu cirujano si lo consideramos necesario.

Preguntas frecuentes

¿La fisioterapia ayuda de verdad en enfermedades crónicas como la artrosis o la fibromialgia?

Sí, aunque no de la misma manera que en una lesión aguda. En enfermedades crónicas, el objetivo no es curar sino mejorar significativamente la calidad de vida: reducir el dolor, recuperar movilidad y darte herramientas para gestionar los síntomas en el día a día. Los estudios científicos avalan especialmente el ejercicio terapéutico y la terapia manual en estas patologías.

¿Cuándo debo empezar la fisioterapia tras una cirugía?

Cuanto antes, mejor. En la mayoría de las cirugías del aparato locomotor, la rehabilitación puede empezar en los primeros días tras la operación. Esperar demasiado aumenta la rigidez y prolonga la recuperación. Consulta con nosotros en cuanto tengas el alta hospitalaria o mejor aún cuando tengas previsión de tenerla.

¿Puedo venir sin derivación del reumatólogo o del traumatólogo?

Sí. No necesitas receta ni derivación para venir a fisioterapia privada. Si tienes informes, pruebas de imagen o diagnósticos previos, tráelos: nos ayudan a entender mejor tu caso y a diseñar el tratamiento más adecuado.

¿El tratamiento duele?

Somos muy cuidadosas en este aspecto y consideramos, ya que así lo demuestra nuestra experiencia clínica y la literatura actualizada, que mayor dolor durante el tratamiento no se correlaciona con una mejoría más rápida. Siempre va a depender de la fase y de la patología. En los procesos agudos o muy inflamados trabajamos de forma muy suave y sin provocar dolor. A medida que avanza la recuperación y aumentamos la intensidad del trabajo, puede haber algo de molestia  facilmente asumible por la persona, pero nunca dolor que no estés dispuesto a tolerar. Siempre trabajamos con tu feedback.

¿Cuántas sesiones necesito?

Varía mucho según la patología. Una tendinopatía reciente puede resolverse en 4 o 6 sesiones. Una recuperación de prótesis puede requerir entre 10 sesiones o algo más a lo largo de varios meses. En enfermedades crónicas como la artrosis o la fibromialgia, muchos pacientes hacen un tratamiento intensivo inicial y luego sesiones de mantenimiento periódicas. Te damos una estimación honesta en la primera visita.

¿Por qué vienen a Serenyal los pacientes con dolor?

  • Llevamos más de 20 años tratando dolor articular, enfermedades reumáticas y recuperaciones postquirúrgicas en Madrid.
  • Primera sesión con valoración y tratamiento: no te irás con las manos vacías ni con una lista de cosas que hacer en casa sin entender el porqué.
  • Sin protocolos estandarizados: en enfermedades crónicas, el tratamiento tiene que adaptarse a cómo estás tú ese día, no a una guía genérica.
  • Fisioterapeutas colegiadas con formación continua en patología reumática y rehabilitación traumatológica.
  • Seguimiento real: sabremos cómo evoluciona tu caso entre sesión y sesión y ajustamos el plan si hace falta.

¿Tienes un diagnóstico de atrosis, u otro de los que describimos y no sabes cómo avanzar?

Valoramos tu caso  y te asesoramos sobre cómo te podemos ayudar.

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